jueves, 18 de abril de 2013

Macbeth (IV). Macbeth mata al rey y su esposa le anima ante su debilidad. Aquí ella lleva el mando. Ensayos con Muti.

Después del aria "tradicional" de Lady Macbeth, Verdi innova con un Dúo protagonizado por el matrimonio en el que suceden los acontecimientos fuera de escena. 

Llega Macbeth al palacio para esperar la llegada del rey Duncan mientras suena una "música de banda" (rasgo de tradición). 

Macbeth, siempre a las órdenes de su mujer, entra en la habitación del rey una vez que se ha acostado y dormido y le clava el puñal que antes ha estado temiendo como una visión. Asustado por su crimen, Macbeth comete el error de salir de la habitación con el puñal en la mano (eso es la poca costumbre), y por más que Lady insiste, Macbeth se niega a volver a la habitación con el arma en la mano. Ella, siempre decidida, es quien entra a devolver el puñal para culpar a Malcolm, el hijo del rey. Cuando ella sale también tiene las manos manchadas de sangre. Macbeth en cierta medida no comprende lo que ha hecho y muestra debilidad, por lo que su mujer le infunde valor y coraje, y que en un momentico se lavarán las manos y aquí paz y después gloria.

Fijaos en que Verdi supera la estructura de dúo que hasta el momento concebía en sus óperas, para formar una especie de "recitativo" (para entendernos) en el que la música está al servicio de la acción, y cada frase tiene una melodía vocal o una reacción orquestal intrínseca y necesaria a la misma.


Escuchar de 28.25 a 42.35. Subtítulos en español.



Ensayos de Macbeth con Muti, Bruson y Guleghina. Siempre me ha parecido muy interesante ver vídeos de este tipo, donde se conoce realmente dónde están los detalles del canto y la interpretación operística.


martes, 16 de abril de 2013

Macbeth (III). Lady Macbeth, la más mala de todas.

En el castillo  de Macbeth, la Lady está leyendo una carta de su marido en la que cuenta sorprendido el episodio de las brujas. Ella llega a la conclusión de que para que se cumpla la profecía es necesario matar a Duncan y confía en que su esposo no se resistirá a ello (Vieni t'affretta, ven date prisa).

Un sirviente anuncia la llegada inminente del rey, y Lady decide matarlo esa misma noche (no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy). ¿No suena a una brava cabaletta? Or tutti sorgete, ministri infernali (apareced ahora, ministros infernales).

Lady Macbeth es, con Abigaille o quizá aún en mayor medida, el personaje femenino más malvado de Giuseppe Verdi. Vive para hacer el mal, manipula a su marido para matar al rey y ponerse ellos, todo por poder.

Entonces, ¿una soprano ligerita de coloratura? No, nunca. Necesitamos una soprano de las que despeinan, bien metálica, casi estridente, con agudos y graves poderosísimos, destructores, y con grandes dotes de actriz. Verdi rechazó en el estreno que cantara la soprano Tadolini, como le propuso el Teatro della Pergola, por tener "demasiadas facultades", es decir, asombrosamente no la quiso para el papel por ser una maravillosa soprano y de bella voz. Escogió a otra con una voz más áspera y percuciente. Realmente, aunque signifique contradecir al genio, no es agradable ir al teatro y encontrarse con una voz fea, así que prefiero una soprano dramática con excelentes facultades vocales y que no chille. Ah!, y con una coloratura imposible, del mismísimo diablo, tan difícil como ella.

Si en la primera escena se rompió la tradición en cierta medida, aquí se vuelve a ella. Recitativo-Aria-Cabaletta. Las melodías, en tono mayor y con frases cargadas de intención, demuestran la majestuosidad del personaje, que se envalentona en la cabaletta invocando a los espíritus malignos.

Candidatas.

1. Shirley Verrett, dirigida por Claudio Abbado, en las exitosas funciones de La Scala en 1975, con subtítulos en español. Verrett es una mezzo. Escuchar a partir del 16.30 hasta que acabe la cabaletta. merece la pena leer el texto.



2. Ghena Dimitrova



3. Fiorenza Cossotto, con Muti dirigiendo, pongo sólo la cabaletta para que nos os canséis de escuchar (aunque con esta bellísima aria es bastante complicado). Cossotto es también mezzo.



4. Maria Callas, en un directo de 1952 que fue grabado, dirigida por Victor de Sabata. Siempre he dicho que la voz de Callas no es de mi gusto, chillona por arriba, forzada por abajo, aunque es cierto que en 1952 se encontraba en su mejor momento, y adjunto una interpretación suya porque Lady fue una de sus grandes creaciones, un papel que cantó bastante.


Hay muchas más y muy notables: Zajick, Guleghina, Monastryska, Nilsson...

Macbeth (II). Brujas por el bosque predicen un extraño futuro para Macbeth y Banquo.

La acción se desarrolla, como es natural, en Escocia allá por 1040.

Acto I: Macbeth y Banquo pasean tras haber vencido a un ejército de invasores y se tropiezan con un grupo de brujas que hacen enigmáticas profecías (no hay quien las entienda, son muy suyas) refiriéndose a Macbeth con títulos inesperados, como el rey Escocia, y a Banquo como padre de reyes (no me refiero a mi abuelo como padre de Reyes, que es mi madre).

Desaparecen las brujas y llegan unos mensajeros del rey Duncan que dicen a Macbeth que le ha sido concedido el título y derechos de Señor Cawdor, como habían predicho las brujas. Los dos hombres reflexionan con un duettino: Due vaticini compiuti (dos vaticinios cumplidos).

El arranque de Macbeth denota una ruptura con la tradición. Verdi solía comenzar con un coro y el aria de uno de los protagonistas. Ahora el coro está, pero no tenemos un aria sino una escena que termina en un breve dúo entre Macbeth y Banquo, entre los cuales va a girar la trama.

Verdi no concibe a las brujas de Macbeth como malignas sino como traviesillas deambulantes, divertidas y despistadas, que no son eternas y por tanto no tienen noción del tiempo, viven en el bosque y hablan con la gente que se encuentran, aunque tienen una manera de comunicarse extraña e interesada (hablan de lo que les interesa, de lo que no callan). Sin duda, junto con Macbeth y Lady Macbeth, el coro de brujas es protagonista.



Escuchar desde el 4.00 hasta el 16.15

domingo, 14 de abril de 2013

10ª: Macbeth (1847). Verdi da dos pasos adelante.

Melodrama en 4 actos con libreto de Francesco Maria Piave, revisado por Andrea Maffei, basado en la tragedia de Shakespeare escrita en 1605.

El estreno tuvo lugar en el Teatro della Pergola en Firenze (he asistido a algunos conciertos de cámara allí), el 14 de marzo de 1847, con un éxito apoteósico de público aunque no tanto de crítica.

Verdi salió a saludar en la representación hasta 27 veces, según testimonio de Barezzi, su eterno suegro, a quien le fue dedicada esta ópera.

El libreto de Macbeth no difiere esencialmente de la obra de Shakespeare más que en el carácter del protagonista. Si originariamente es un ser manipulado y dominado por su esposa y las circunstancias que lo vuelven malvado, Verdi ya lo hace monstruo que va a destruir al mundo. En lo demás, se es bastante fiel a la obra original.

Si bien fue estrenada en 1847 en Firenze, Verdi la reformó en 1865 para estrenarla en París introduciendo un ballet, sustituyendo unas cabalettas por arias más dramáticas y teatrales y modificando el coro del acto cuarto, entre otros. cambios. No fue hasta 1874 su estreno en La Scala.

Verdi no quería que el estreno absoluto fuera en el teatro milanés por las malas relaciones que existían entre compositor y teatro en aquellos momentos, que más tarde se recompusieron.

El maestro vigilaba permanente y completamente los ensayos, exigiendo 4 por día. En total fueron 151, según los escritos de algunos cantantes. Se sentía con fuerzas después de los problemas de salud del año anterior durante la composición y estreno de Attila, cuando el médico le mandó 6 meses de reposo, que los cumplió a rajatabla, aunque se aburría de vez en cuando.

Con su estilo peculiar, rechazó que Piave terminara el libreto porque no le gustaban los dos últimos actos y se lo pasó a Maffei. También fue muy "tiquismiquis" con la escenografía, la actuación de los cantantes y la forma de recitar y cantar.

Macbeth es una de las óperas de Verdi más amadas por él mismo.

Preludio, breve, que anuncia algunas de la melodías tenebrosas de Macbeth, dirigido por nuestro Muti en La Scala, representación de 1997.




sábado, 13 de abril de 2013

Attila (XIV). Cierre, discografía y ¡Vacherin!

Lamentablemente hoy acabamos Attila. Quizá el único pecado de ésta es su brevedad. Le faltaría un par de dúos más. 

El final es el que es y no lo voy a contar, así os obligo a verlo. Es bastante esperable por otra parte.



Discografía recomendada:

1. Attila: Samuel Ramey
    Odabella: Cheryl Studer
    Ezio: Giorgio Zancanaro
    Foresto: Neil Shicoff
    Dirige Muti (1990). Sonido excelente
    Son tomas de la grabación en directo que he ido mostrando en las que sólo cambia el tenor (el del CD mucho mejor que el del DVD). Es una grabación brillante aunque incompleta en lo que se refiere a Foresto, y en menor medida a Ezio.

 2. A: Ruggero Raimondi
     O: Cristina Deutekom
     E: Sherrill Milnes
     F: Carlo Bergonzi
     Dirige Gardelli (1972). Sonido excelente también, siendo una grabación de estudio. La batuta de Gardelli no es tan imaginativa y vibrante como la de Muti (¿alguna lo es?) pero notable y bien elegante. Raimondi nos aporta una voz demasiado clara aunque bella para Attila, si bien los atractivos son Foresto y Ezio. No escuchamos al mejor Bergonzi, que no está muy suelto en el registro agudo por su entonces madurez, pero es inatacable y de escucha imprescindible.


Vacherin du Haut-Doubts

Me sugirió el otro día Guy, padre de mi amigo Hervé, que enseñara el queso Vacherin. Me explicó que es cremoso cuando yo equivocadamente pensaba que no, que era curado, similar al Comté. Mi error se debe a que en la Lechera de burdeos, donde los compro siempre, me vendieron un Vacherin quizá en otra versión, o que no era realmente Vacherin. Lo comentaré cuando vuelva la semana que viene, además de pedirles el Vacherin auténtico, que no lo tienen y me encantaría probarlo. Gracias Guy por descubrírmelo.
http://www.mundoquesos.com/2008/06/vacherin-mont-dor.html

Attila (XIII). Odabella se explica a Foresto y Ezio, pero Attila les pilla reunidos y sospecha. ¡Langres!

En un bosque, Foresto espera oculto tener noticias de la anunciada boda entre Attila y Odabella, a quien sigue considerando una traidora.

Se oyen los cantos nupciales a distancia y aparece Odabella, peleándose con el fantasma de su padre que no quiere que se case con Attila.

Foresto se presenta y le dice que es demasiado tarde para arrepentirse de ello, pero Odabella le jura que nunca ha dejado de amarlo (¿alguien le cree?). Llega Ezio y poco después Attila, quien encontrándolos a todos reunidos los acusa a todos de traidores (el derecho de reunión no le entusiasmaba a Attila en esos momentos).

El tercer y último acto se inicia con un recitativo y sucesiva aria (sin cabaletta) de Foresto, logrando Verdi la simetría con Odabella en cuanto a parte cantada se refiere (ambos tienen un dúo, un terceto, un aria con cabaletta y otra sin ella, además de los finales de los actos 2º y 3º).

Aquí Carlo Bergonzi dando lecciones de cómo se canta el Foresto.


Por si queréis una versión alternativa, adjunto la dirigida por Muti y cantada por Kaludi Kaludov, que no está mal en voz aunque no parece muy verdiano en cuanto a estilo. Le sigue a esta aria un precioso terceto protagonizado por Foresto, Ezio y Odabella. Escuchar hasta el 11.30.



Langres, queso cremoso de vaca, pasta blanda, de la región Champagne-Ardennes (Noreste de Francia). Tiene corteza lavada, anaranjada, y por dentro es amarillo pálido, ligeramente alimonado aunque potente, muy agradable en boca.

http://www.mundoquesos.com/2008/06/langres.html

PD: esta entrada no la escribí ayer gracias a Don A.H.Z.Z, que llegó algo más tarde de lo que dijo por mucho que diga que le gusta el vino de la uva Tempranillo

jueves, 11 de abril de 2013

Attila (XII). Attila a punto de ser envenenado, si no llega a ser por una aguafiestas (nunca mejor dicho).

Se celebra el banquete en la tienda de Attila. Se anuncia la llegada del general romano y Attila lo recibe con honores. Un grupo de druidas asegura que el dios Odin no quiere que Attila se siente a la mesa con sus enemigos. Attila no hace caso, pero durante la comida hay una tempestad que deja la tienda en penumbra.

Foresto aprovecha que el Pisuerga pasa por Valladolid para echar vino envenenado en la copa de Attila (muy romántico y verdiano esto del veneno). Odabella se entera y se indigna (como los del 15-M) porque quiere ser ella la que mate al bárbaro para vengarse de su padre.

Se encienden de nuevo las antorchas y Attila se dispone a brindar. Parecía que estaba ya todo hecho pero la muy lista de Odabella se chiva a Attila, poniendo su interés propio por encima del de Roma (a la hora de la verdad es una patriota de hojalata, como dijo Zapatero una vez).

Attila, como es natural, se mosquea y exige responsabilidades. Foresto, valiente como él solo, da un paso al frente y Attila quiere matarlo pero Odabella, que es muy astuta como digo, le sugiere que es mejor que siga de esclavo como premio por haber salvado a  Attila. Éste le concede a ella otro premio: ser su esposa y reina.

Odabella ordena a Foresto que huya, y no tarda en hacerlo no sin maldecirla por traidora (le insultaría pero Verdi y Solera son muy elegantes y no escribieron palabras malsonantes).

En conclusión, como es natural los hunos con decisión avanzarán hacia Roma.

¡Qué lío!

El final del Acto II de Attila es uno de las páginas si cabe más inspirados de la ópera verdiana. La sucesión de escenas a un ritmo trepidente son ejemplo de la concisión de Verdi, opuesta a la por costumbre extensión wagneriana. Verdi capta aquí el movimiento. La guinda del pastel es una revolucionada cabaletta que producirá, si está genialmente dirigida como en este caso, el éxtasis del espectador.

Empieza en el 9.20, son 15 minutos y se pasan que ni uno se entera.


Otras funciones de Muti más recientes, en Roma hace un par de años, sólo con la cabaletta. Atended a los crescendos, el ritmo velocísimo que le impone a la partitura, la fuerza de la orquesta y del coro, lo que Verdi soñaría escuchar.