lunes, 15 de julio de 2013

Il Trovatore (XVI). Miserere. Dúo en la cárcel. Cabaletta


Leonora ha ido en busca de Manrico, que se encuentra preso en una torre del castillo. A la inversa respecto de lo que sucedía en el Acto I, es Leonora la que está abajo y Manrico arriba, pero obviamente la situación es muy distinta, y no me refiero sólo a la física.

Es un dúo donde el coro es casi un tercer cantante, y Leonora canta más que Manrico, que se tiene que escuchar detrás del teatro, como en el Acto I. 

Lo escuché por vez primera en la película de los Marx, Una noche en la ópera, cuando después de una serie de disparates consiguen que cante "su" tenor.

Price y Corelli. El crescendo final de Karajan es genialmente ensordecedor.

Callas y Di Stefano. El tenor no me gusta, de hecho es la primera vez que entra en mi blog, pero la grabación me trae recuerdos.

La Caballé, con dos agudos finales de vértigo


Y la cabaletta, que muchas sopranos cortan, pero que es una maravilla.


Aquí quien manda es la Sutherland.

domingo, 14 de julio de 2013

Il Trovatore (XV). La hora de Leonora.

Acto IV

Hasta el momento, si nos fijamos, Il Trovatore está descompensada. La soprano apenas ha cantado un aria, un terzetto y el final del Acto II. Ahora casi todo es para ella: unos 25 minutos cantando en escena. Ora sola, ora a dúo. Para mí uno de los actos más bellos de toda la historia de la ópera, con un final terrorífico. 

Estructura tradicional de nuevo con recitativo y un cantabile delicioso (mi aria favorita de soprano verdiana), con una cabaletta al final, pero atención, ¡interrumpidas por un dúo con el tenor!

Sin más comentarios, observad vosotros mismos la dificultad y belleza venida del cielo de esta aria.

Mis Leonoras son las que siguen:


1. Montse. ¡Así se canta! Para reverenciarla enternamente.


2. Leontyne Price, que no hace unos trinos perfectos pero es la voz e interpretación ideal para este papel.

3. Renata Tebaldi


4. Maria Callas


5. Zinka Milanov


6. Dame Joan Sutherland, ya madurita aunque siempre elegante.


7. Aprile Millo. De 3.00 a 7.15



8. Barbara Frittoli


Y hay más...

Il Trovatore (XIV). Di quella pira. Do, y algún Si

Manrico y Leonora se casan en un minuto (no sé si tendrá el récord de la celebración matrimonial más breve), cuando aparece Ruiz con malas noticias: van a quemar a Azucena. Manrico se vuelve loco, saca su espada y se pone a cantar a lo bestia.

Dice el refrán (no tiene por qué ser cierto) que detrás de un gran hombre hay una gran mujer. Podría decirse que detrás de una gran aria hay una gran cabaletta, que tampoco tiene por qué ser cierto. Prefiero en este caso el Ah si ben mio, aunque admito que una Pira con un Do bien dado es un placer.

He buscado todas en la tonalidad que está escrita, en Do, porque muchos hacen trampitas bajándola al Si o incluso al Si bemol, porque es más fácil y mucha gente no se da cuenta. PAra que comparéis que la diferencia es clara, al final adjunto una en Si

Pavarotti y Marton casándose.


La Pira de Pavarotti, con un Do que dura unos 14 segundos. Ole y ole!

Pavarotti en Si.

2. Corelli. El tempo es demasiado rápido, se nota que no está cómodo. Ahora, el Do es alucinante.


Bjorling. Hace algo diferente al final, pero da el Do.



Bonisolli, rodeado de fuego, quizá dé el Do para que le oigan los bomberos.

Del Monaco



Carreras


Bergonzi. Aquí pierde. Un Do sin brillo y poca fuerza. Eso sí, hay que reconocerle el mérito de cantar enla tonalidad correcta, algo que la mayoría (incluso el resto de los tenores que aquí adjunto) no hace.


Alagna.


sábado, 13 de julio de 2013

Il Trovatore (XIII). Ah si ben mio. ¡10 tenores! Cumple de Bergonzi

Manrico. Uno de los más temidos no tanto por el Conde de Luna sino más bien por los tenores. Aunque la dificultad extrema se encuentra a lo largo de toda la partitura, esta aria es la prueba de fuego de todo tenor. 
Como es natural comienza con el recitativo al que le sigue el cantabile. Se dice que es una de las más complicadas porque se canta continuamente en la "zona de paso" entre el registro central y el agudo, es decir, el mi y el fa. Presenta frases algo largas, algún trino, agudos considerables, pero lo más importante, debe ser cantada con ternura sin caer en manierismos, con delicadeza y virilidad al mismo tiempo. Los acentos deben darse en las sílabas exactas y la dicción, naturalmente, tiene que ser o parecer puramente italiana.



1. Hoy Carlo Bergonzi cumple 89 añitos y casualmente publico una de sus arias favoritas, en la que no tiene rival. Trinea como nadie. Hasta 5.10

2. Franco Corelli. Eléctrico, correoso, brillante, heroico, voluminoso, viril, pero no respeta los detalles de la partitura, le falta melosidad.


3. Pertile, hasta 4.45. Gran fraseador, y al mism tiempo con una voz atractiva.



4. Pavarotti. Simplemente, la voz

5. Plácido en uno de sus papeles favoritos, irresistible.


6. Carreras. Italianísimo, musical, aunque ya no en sus mejores días.


7. Bjorling. Espontaneidad, luminosidad, entrega aunque se nota ausencia de italianidad.


8. Bonisolli. ¡Qué pintas, parece Rambo! Eso sí, volumen y entrega no le faltan.

9. Alagna. Elegante, seductor, mediterráneo. 

10. Del Monaco. Duro y férreo, seguro como una roca.


viernes, 12 de julio de 2013

Il Trovatore (XII). Azucena se defiende como gato panza arriba

Nuestra gitana favorita se dispone a explicar a quienes le han capturado sus intenciones, que se muestra errante y vagabunda por los montes españoles, y que viene de Vizcaya con el único propósito de salvar a su hijo. ¿Le habrá llamado para decirle que está en peligro?

El Conde empieza a atar cabos, deduciendo que es el hijo es Manrico, su más fiero rival. Pan comido para Luna, que va a torturar a Azucena para ver si le saca algo. Azucena se desfoga en una arrebatada cabaletta maldiciendo al Conde, su deporte favorito.

Un apunte: la madre de Verdi falleció el año antes del estreno de Il Trovatore. ¿Influyó este hecho en que Verdi optara en este caso por una relación madre-hijo en lugar de la habitual padre-hija o padre-hijo?


1. Fiorenza Cossotto





2. Fedora Barbieri.



3. Dolora Zajic




4. Shirley Verrett





5. Violeta Urmana




martes, 9 de julio de 2013

Il Trovatore (XI) Azucena se mete en la boca del lobo.

Coro para iniciar el Acto III, igual que en el II. 




Y ahora otra "azucenada". No escarmentada por quemar en la hoguera a su propio hijo biológico, la torpeza de Azucena vuelve a escena (rima!). Ahora se mete en la boca del lobo, deambulando por los alrededores del castillo del Conde. a quién se le ocurre. Es como si el delincuente más buscado se da una vuelta cerca de una comisaría. Lo único que puede justificarla es que iba en busca de su hijo. Menudo viaje de Vizcaya a Zaragoza, por entonces no había tren ni bus ni nada a motor, así que tampoco le valía el autostop.

Il Trovatore (X). Leonora hace un trabalenguas con Manrico y el cielo.


Justo a tiempo, cuando Leonora se va a meter a monja, llega Manrico. Cosas de la ópera. A ella, que pensaba que estaba muerto, le da una grata sor-presa. Pero claro, que estaba por allí el Conde y el conflicto está servido. Leonora va a lo suyo, soltando eso de que "has descendido del cielo o estoy en el cielo contigo". Una de dos, Leonora no plantea otra hipótesis.


Nada más, escuchemos este terceto que pone fin al segundo acto. Comienza con un coro de monjas junto con el de los soldados del Conde, entrelazándose. La esplendorosa melodía de Leonora contrasta con las pullas que se lanzan barítono y tenor.

Con Plácido, Leontyne y Milnes. Dirige Zubin Mehta.
De 1.01.00 a 1.10.45




Con Marton, Pavarotti y Milnes. Dirigiendo Levine.


Con la Caballé. Mal sonido y subtítulos en chino. Los otros cantantes no tienen mucho pero está la Montse.