Se abre la caja de Pandora. Llega el padre de Alfredo, Giorgio Germont, a casa de ambos para hablar con Violetta, quien le enseña que va a vender todos sus bienes para poder mantener su vida con Alfredo, al que ama enloquecidamente. Él lo siente como una deshonra para su familia y le pide que haga un sacrificio, que deje a Alfredo.
Alfredo y Violetta se han mudado a una gran casa de campo a las afueras de París. Alfredo está contento (y con-Violetta también), hasta que llega la sirvienta y le revela que Violetta está vendiendo sus joyas y demás bienes para poder seguir viviendo a lo grande. A Alfredo no le sienta demasiado bien, y se desahoga con una cabaletta, que no está mal pero comparando con otras tampoco aporta gran cosa. Alfredo, al lado de Violetta, es prácticamente un secundario.
Violetta ya se ha repensado las cosas y concluye que quiere ser libre, ir de alegría en alegría, con nuevas pasiones que hagan volar su pensamiento. Pero en italiano suena mejor, naturalmente.
Es sin duda una de mis cabalettas verdianas favoritas, que es más para una soprano ligera, poco habitual en Verdi, que para una lírica o dramática. El tenor canta al final fuera de escena dos frases mientras Violetta colorea con su música.
1. Señores, esto es terreno Sutherland. La australiana ha llevado como estandarte esta cabaletta, siempre con su Mib al final, complicando tod en la medida de lo posible pero siempre de manera natural y exquisita. Aquí el tenor es Pavarotti.
La Caballé, en sus comienzos da lecciones en esta grabación aunque nunca haya sido considerada una soprano de coloratura propiamente dicha. Puede más que de sobra con ella, seduciendo siempre con sus modulaciones. No canta el Mib. El tenor es Bergonzi- A partir de 7.00
La Callas, con voz peculiar e interpretación única, arrasa con su Sempre Libera, con agudo final incluido.
Como es más territorio de ligeras, pongo el ejemplo de Luciana Serra, que si aquí bien se luce, habría que ver si llega bien de voz para el Acto II, más dramático hasta el punto de que parece otro personaje. A partir de 5.40
Un vídeo curioso que he encontrado que sobrepone úna versión de Sutherland con otra de Gruberova.
Ejemplo de soprano dramática, Leontyne Price, que bien la conocemos en este blog. Se nota que no es su terreno, aunque bien es cierto que hoy en día muchas quisieran cantar así de bien el Sempre libera.
Brie de Melun, muchos lo conoceréis, es el rey de los quesos franceses. Pasta blanda, suave, meloso, fresco. Siempre apetece. Se lo dedico a mi prima Almudena, que sé que le entusiasma el Brie de Melun.
Violetta trata de marear a Alfredo, aprovechándose de que está enamorado, con la operación de la flor (leed libreto abajo)
Violetta vuelve a la sala de baile y todos cantan a coro. Comparando una y otra escenografía parecen dos óperas distintas.
Aria primera de Violetta, con su recitativo, su cantabile y su cabaletta, bien amplia. Violetta relexiona sobre si ama o no a Alfredo, y para ello canta la melodía del dúo anterior, acompañada por el fagot.
Si hay un personaje con el que se le asocie a la Callas es Violetta, y quizá también a la inversa. Hay razones para pensar así, y si no las tenéis escuchad! Hasta 4.20
Físicamente nunca ha sido Violetta, por ello lo mejor es escucharla en CD, como éste. Su terciopelo seduce al corazón más frío. Voz impecable, segura, delicada, dominante. Hasta 6.10
Intachable Sutherland, inventándose trinos y agudos para lucirse aún más, siempre elegante y distinguida, limpia como una patena. Pero escuchémosla en la cabaletta en la siguiente entrada. Hasta 4.00
Anna Netrebko, traviesa y seductora, también impecable vocalmente, no tan inocente como podría ser Sutherland.
Ileana Cotrubas, más tierna y cándida, con algo de misterio. Hasta 4.10
y hay cientos...
GASTÓN
(aparece por la puerta del centro)¿Y bien? ¿Qué diablos hacéis?VIOLETABromeábamos...GASTÓN¡Bien, está bien! Continuad...(se marcha)VIOLETA(A Alfredo)No más amor, entonces...¿De acuerdo?ALFREDOOs obedezco... Me marcho...(hace ademán de irse)VIOLETA(ella retira una flor de su corpiño)Sí, así es.Coged esta flor.ALFREDO¿Por qué?VIOLETAVos me la devolveréis.ALFREDO(volviendo)¿Cuándo?VIOLETACuando esté marchita.ALFREDOMañana, entonces.VIOLETABien, mañana.ALFREDO(acepta alegre la flor)Soy dichoso.VIOLETA¿Pensáis todavía en amarme?ALFREDO(alejándose)¡Oh! ¡Cuánto os amo!VIOLETA¿Os reís?ALFREDO(volviéndose y besándole la mano)Me voy.VIOLETAAdiós.ALFREDONo deseo nada más.(sale)Escena Cuarta(Violeta y todos los demás vuelvende la sala acalorados por el baile).TODOSEl día aparece en el cieloy debemos partir;gracias, encantadora dama, por una fiesta tan alegre.Toda la ciudad está en fiestas.Es la época de la diversión y la fiesta;debemos reposar ahora para reponer fuerzas en vista a otras noches de fiesta.(Ellos salen por la derecha)Escena QuintaVIOLETA(sola)¡Extrañas!...¡Extrañas!...¡Esas palabrasqueman mi corazón!Un amor verdadero ¿será una tragedia para mí?¿Qué vas a decir tú? Oh, turbada alma mía.Ningún hombre ha encendido mi amor...¡Oh, júbilo que nunca he conocido!. ¡Amar, ser amada!Esta alegría, ¿puedo desdeñarlapor los estériles sinsentidos de mi vida?¡Ah! Puede ser este aquelque mi almasola en el tumultoen secretoimaginaba amar.Aquel que vigilanteviene cerca de mí, enfermay enciende una fiebre nuevadespertándome al amor.A ese amor que es la inspiracióndel universo entero,misterioso y noblecruz y delicia para el corazón.
Después del Brindis Violetta se encuentra pachucha, y no es acidez de estómago por tanto comer sino que le faltan fuerzas. Como no soy médico desconozco el porqué, aunque conozco bien el final y sé lo que le pasa. Esto en el XIX no se arreglaba con antibióticos porque no existían.
Se aparta de la fiesta a una habitación para intentar recuperarse y allí se queda Alfredo con ella a solas. Ella se muestra sorprendida de su presencia, y él le dice que va a cuidar de ella, que no puede llevar una vida así.
Fijaos que el recitativo está integrado en la escena, en la fiesta, que no deja de sonar hasta el dúo. La acción continúa, fluye. El dúo es bien corto y sin cabaletta, pero bien ligerito sobre todo para ella, exige algo de coloratura, una delicia verdiana.
(Se oye música de una sala contigua)
¿qué es eso?
VIOLETA
¿No queréis bailar ahora?
TODOS
Buena idea. Aceptamos con placer.
VIOLETA
Entonces, salgamos.
( se dirigen hacia la puerta del medio,pero Violeta palidece de repente).
¡Oh!
TODOS
¿Qué os pasa?
VIOLETA
Nada, no es nada.
TODOS
¿Por qué os paráis?
VIOLETA
Salgamos...
(Ella da algunas pasos, pero no puede más y se sienta.)
¡Dios mío!
TODOS
¡Otra vez!
ALFREDO
¿Os encontráis mal?
TODOS
¡Oh cielos! ¿qué pasa?
VIOLETA
Estoy temblando;
disculpadme e ir...
(señala el otro salón)
Yo iré en un momento.
TODOS
Como queráis
(todos pasan a otra sala menosAlfredo que permanece dentro)
Tercera Escena
VIOLETA (mirándose en un espejo) ¡Estoy pálida!
(se da la vuelta y ve a Alfredo.)
¿Vos aquí?
ALFREDO ¿Os encontráis mejor?
VIOLETA Me siento mejor.
ALFREDO Os vais a matar por vivir de esta forma... Es necesario que cuidéis de vos misma.
VIOLETA ¿Y cómo podría hacerlo?
ALFREDO Si estás junto a mí, yo seré el guardián de vuestra tranquilidad.
VIOLETA ¿Qué dices? Nadie cuidará de mí.
ALFREDO (con ardor) Es que nadie os ama en el mundo.
VIOLETA ¿Nadie?
ALFREDO Nadie, salvo yo.
VIOLETA (riendo) Es verdad, yo ya he olvidado un gran amor.
ALFREDO ¿Os reís?...¿no tenéis corazón?
VIOLETA ¿Un corazón?. Sí, tal vez. ¿Por qué me lo preguntáis?
ALFREDO ¡Ah!, si así es, no podéis reíros de mí.
VIOLETA ¿Habláis en serio?
ALFREDO No os engaño.
VIOLETA ¿Me amáis desde hace mucho?
ALFREDO Desde hace un año. Un día feliz, ligera pasasteis junto a mí, y desde ese día, yo he amado sin el saber de este amor que es la inspiración del universo entero, misterioso y noble, cruz y delicia para el corazón.
VIOLETA ¡Ah! Si es verdad iros... Solo puedo ofreceros una amistad pura yo no sé amar y no puedo aceptar su heroico amor. Soy franca y sincera; debéis buscaros otra. Para entonces, no os será difícil olvidarme.
Violetta celebra una fiesta en su casa con la nata y flor de la sociedad parisina. Se presentan los Barones, Condes y otros recién llegados como Alfredo, introducido por Gastón a Violetta. Gastón le comenta que siempre se interesaba Alfredo por ella cuando estaba enferma.
Callas y Kraus en la nunca olvidada Traviata del San Carlos de Lisboa allá por 1958!
Caballé y Bergonzi, gloriosamente juntos en este Brindis.
Dos escenografías bien distintas, opuestas, para que comparéis:
Esta más tradicional, lujosa, luminosa, con brillo, de la ROH de Londres en 1994, con la que dio el salto a la fama la conocida soprano rumana Angela Gheorghiou.
Quizá la producción de Traviata más mediática de las últimas décadas, con partidarios y detractores, es la que se estrenó en 2005 en Salzburgo, que también dio a conocer al mundo a Anna Netrebko y Rolando Villazón. Veis que es minimalista, "casual", van todos con traje...otro concepto. Fue el 2º DVD de ópera que compré