viernes, 13 de diciembre de 2013

Otello (X). Dios, podías haberme castigado a mí. Aria de Otello.

Otello sufre la presunta culpabilidad de Desdemona pero cree que es justo condenarla, aunque siempre que confiese. La que ha liado Yago.

Plácido en el 91, con el logotipo de TVE!

Ramón Vinay

Mario del Monaco

Gregory Kunde en Valencia, con Zubin Mehta dirigiendo. Yo estuve allí!

Bergonzi, que por miedo nunca cantó el papel entero (si no me equivoco)


Dio! mi potevi scagliar tutti i mali 
della miseria, della vergogna, 
far de' miei baldi trofei trionfali 
una maceria, una menzogna...
E avrei portato la croce crudel 
d'angoscie e d'onte con calma fronte 
e rassegnato al volere del ciel.
Ma, o pianto, o duol! 
m'han rapito il miraggio 
dov'io, giulivo, l'anima acqueto. 
Spento è quel sol, quel sorriso, quel raggio 
che mi fa vivo, che mi fa lieto!
Tu alfin, Clemenza, pio genio immortal 
dal roseo riso, 
copri il tuo viso 
santo coll'orrida larva infernal!

Ah! Dannazione! 
Pria confessi il delitto e poscia muoia! 
Confession! Confession! 
La prova! 

¡Dios! Pudiste haberme dado todas 
las penas de la pobreza y del oprobio,
haber hecho de mis victoriosos trofeos 
un montón de ruinas y una mentira... 
y yo habría sufrido la cruel cruz 
del sufrimiento y la vergüenza 
resignándome a la voluntad del cielo... 
Pero, ¡oh llanto, oh angustia! 
Se me ha despojado del espejismo 
en que se consolaba mi alma. 
¡Se ha puesto el sol, la sonrisa, 
el resplandor que me daba vida, 
llenándome de alegría! 
¡Finalmente tú, sagrado geniecillo
de la fresca risa, cubres tu divino
rostro con la máscara del infierno!
Oh, condenación! 
¡Que confiese primero el pecado 
y luego muera! 
¡Confesión! ¡La prueba!

Otello (IX). Violenta discusión entre Otello y Desdemona. Él está seguro de su culpabilidad. Dúo. ¡Saint Nectaire!

El gran salón del castillo y cerca, un pequeño salón.
Yago explica a Otelo que atraerá a Cassio aquí y que hablará con él mientras Otelo mira, escondido. Se marcha en busca de Cassio (Yago: Qui trarrò Cassio / "Aquí traeré a Cassio"). Desdémona entra y le recuerda la petición de Cassio. Otelo le dice que todavía tiene dolor de cabeza, y le pide que envuelva su pañuelo alrededor de su cabeza. Cuando Desdémona le presenta otro pañuelo diferente, Otelo le pide el que él le regaló, con fresas. Cuando dice que no lo tiene, Otelo dice que era un talismán, y que le llegarán desgracias si lo pierde. Desdémona dice que él está intentando ignorar el ruego de Cassio, y mientras ella le pregunta sobre Cassio, él exige el pañuelo con mayor insistencia. (Desdémona, Otelo: Dio ti giocondi, o sposo / "Dios te mantenga feliz, esposo".) Desdémona protesta que ella es fiel; al final, Otelo la echa de la habitación (Desdémona, Otelo:Esterrefatta fisso lo sguardo tuo tremendo / "Aterrorizada, me enfrento a tu tremenda mirada").


De 1.09.05 a 1.21.15







Lo acompañamos con el magnífico queso Saint Nectaire

http://www.mundoquesos.com/2008/06/saint-nectaire.html

martes, 10 de diciembre de 2013

Otello (VIII). Otello cae en la trampa. Dúo.

Desdémona cumple el encargo de Cassio de pedir que se le devuelva su cargo. Otelo amargamente le dice que se lo pida en otro momento, y que ahora le duele la cabeza. Desdémona envuelve su cabeza con un pañuelo que Otelo le dio en el pasado, lino bordado con fresas. Otello lo arroja al suelo y dice que no lo necesita (Desdémona, Otelo: D'un uom che geme sotto il tuo disdegno la preghiera ti porto / "Traigo una petición de uno que sufre por tu enojo"). Emilia recoge el pañuelo. Desdémona le pide perdón a Otelo. A un lado, Yago le pide a Emilia el pañuelo. Cuando ella le dice que no, Yago se lo coge a la fuerza.
Otelo despacha a los otros, y canta que él ahora cree que Desdémona puede estar engañándolo (Otelo: Ora e per sempre addio sante memorie / "Ahora y para siempre, adiós, felices recuerdos"). Regresa Yago, y el celoso Otelo exige pruebas de la infidelidad de Desdémona. Yago dice que una vez, cuando él y Cassio dormían en la misma habitación, oyó a Cassio hablar a Desdémona en sueños. En el sueño, dice Yago, Cassio le dijo a Desdémona que ellos debían ser cuidadosos y esconder su amor. (Yago: Era la notte, Cassio dormia / "Era de noche, Cassio dormía".) Yago dice que los sueños no prueban nada, pero señala que vio a Cassio llevando un pañuelo bordado de fresas justo el día anterior. Juntos, Yago y Otelo juran vengarse de Desdémona y Cassio (Otelo, Yago: Sì, pel ciel marmoreo giuro / "Sí, por el cielo marmóreo juro").

Terminal el Acto II con un dúo entre Otello y Yago, todo seguido sin estructuras pretéritas. Al final podríamos considerar muy cogida por los pelos una vibrante cabaletta, de la que os muestro otras dos versiones más.

De 50.50 a 1.07.35


Vickers y MacNeil

Plácido de nuevo con Milnes

Otello (VII). Yago empieza a maquinar

Otelo entra en la habitación; Yago, pretendiendo no darse cuenta de que él está allí, dice que está profundamente perturbado. Cassio ve a Otelo desde lejos y se aleja discrtamente. Otelo pregunta qué es lo que está mal con Yago, y él responde dando respuestas vagas. Finalmente, él insinúa que Cassio y Desdémona tienen un affair. Otelo se siente celoso, pero quiere pruebas de la traición de Desdémona (Yago, Otelo: Ciò m’accora... Che parli? / "Eso me preocupa..." "¿Qué dijiste?").
Una multitud de niños, marineros, y chipriotas rodean a Desdémona, alabando su belleza y pureza (coro, Yago, niños, Desdémona, Otelo: Dove guardi splendono raggi / "Allá donde miras, reluce la claridad..."). Ellos le presentan regalos y le desean felicidad antes de irse.

De 41.45 a 50.50

Otello (VI). Yago demuestra que es el personaje más malvado de todos los tiempos. Aria.

Acto II

Dentro del castillo, una cámara cercana al jardín.
Yago sugiere a Cassio que pida a Desdémona hablar a Otelo sobre su degradación, porque Desdémona puede influir en su marido para devolverle el puesto (Yago, Cassio: Non ti crucciar / "No te preocupes"). Desdémona y Emilia caminan por el jardín, Cassio se acerca a Desdémona. Mirando desde su habitación, Yago lanza sus creencias nihilistas en un bien conocido credo (Credo in un Dio crudel / "Creo en un Dios cruel").

De 33.00 a 41.45. Cappuccilli

Bastianini


Milnes.

Warren
Nucci

domingo, 8 de diciembre de 2013

Otello (V). Dúo (continuación)

Domingo y Frittoli, Muti dirigiendo.

Plácido ya mayorcete, y Netrebko radiante. No sé a qué espera para cantar el papel entero.

Ahora os pongo un ejemplo clarísimo para que comprobéis la mutación verdiana, comparando el Attila de 1846 con el Otello de 1887! El que no consiga captarlo que me pregunte, porque esto es importante.


Otello (IV). Otello y Desdémona se ponen nostálgicos. Dúo.

Los chipriotas dejan a Otelo a solas con Desdémona. Juntos Otelo y Desdémona recuerdan por qué se enamoraron. Se besan y luego vuelven al castillo. 

En este dúo podemos fácilmente entender la madurez verdiana que demuestra Otello, pues ya no hay una división de recitativo-cantabile-cabaletta ni nada parecido, sino que se presenta como un continuo, todo en uno, con un hilo conductor que apenas repite frases ni melodías, rompiendo así todos los elementos que primaban en cada una de sus óperas iniciales y, más difusamente, en la siguientes.
Considero a este dúo como una de las creaciones más perfectas de la ópera italiana, aunque me costó entenderlo más de un año.

Es uno de los más delicados, con lirismo a la máxima



De 20.35 a 31.00. Domingo y Freni en una actuación absolutamente referencial.

Del Monaco y Tebaldi, dirige Karajan.

De las antiguas, es indiscutible la de Ramón Vinay y Herva Nelli, del 47