Después del tenebroso y elegante Preludio aparece la laguna de Aquileya invadida por Atila y sus huestes, que le veneran muy disciplinadamente, así como proclaman a Odin, su dios al que denominan "Dio della guerra".
Aparece Samuel Ramey, el mejor Attila de la discografía auditiva y visual, imponiendo con su agresiva presencia.
El soldado Uldino le cuenta que ha liberado a algunas mujeres que lucharon contra ellos, y Attila da audiencia a una de ellas, Odabella, cuyo padre fue asesinado por Attila en esta batalla que han ganado los hunos.
Escuchar desde el fin del preludio (3.20) hasta que empieza a cantar Odabella (8.05). Vamos a comentar Attila más despacio que otras óperas anteriores porque consideramos que se lo merece.
Attila, "Dramma lirico" en un prólogo y 3 actos con libretto de Temistocle Solera completado por Francesco Maria Piave, inspirada en "Attila, rey de los hunos", de Werner, escrita en 1808.
Fue estrenada en el Teatro la Fenice de Venezia el 17 de marzo de 1846.
Éxito rotundo, sin paliativos.
Varios son los aspectos a tener en cuenta en la génesis de Attila:
- Verdi encargó a Solera el libretto después de dudar entre éste, Piave y Maffei. Solera, que no era precisamente rápido escribiendo, entregó a Verdi un texto sin acabar diciéndole que lo iba a completar, pero ya era tarde porque le detuvieron en Madrid por asuntos de deudas. Aquí se acaba la colaboración entre Verdi y Solera. Entonces Verdi encarga a Piave que lo termine.
- El Maestro no se encontraba bien de salud en ese otoño/invierno de 1845/1846, que hizo retrasarse su estreno a la temporada de carnaval de Venezia. Decidió el estreno en dicha ciudad basándose en la fundación de la misma en el lugar de la laguna adriática donde transcurre parte de la acción.
- ¿Carácter patriótico? Por supuesto. Encontramos clarísimas menciones patrióticas en el texto, que iremos viendo a lo largo de estas dos semanas. Ahora bien, Verdi ha evolucionado en estilo y se aleja de las "fanfarrias" militares de Nabucco y Giovanna d'Arco para plantear una línea más abierta, menos provinciana si se quiere, más compacta y refinada.
Tales y tan numerosas alusiones patrióticas se encuentran en esta ópera que el estreno supuso el delirio del público. Emoción que no pudieron acallar los militares austriacos "opresores" que allí mismo se encontraban, los cuales, resignados, tuvieron que soportar tal humillación popular.
- Se conoce también como la ópera de las cabalettas. Cada personaje importante (son 4) tiene su aria y su cabaletta, y lo mismo digo de los dúos y los finales de acto. Una partitura, por tanto, que hay que interpretar con energía electrizante.
- En palabras de Luigi Dallapicola, "el fenómeno Verdi es inconcebible sin asociarlo al movimiento del Risorgimento italiano. No importa que Verdi haya desempeñado en él un papel importante o no. Lo que interesa es que absorbió su atmósfera y su tono, y formuló, tanto en palabras como en música, un estilo a través del cual el pueblo italiano encontró la clave de su dramática situación y vibró con ella.
No os avanzo más y os presento a una de las óperas más injustamente tratadas del repertorio verdiano por su excelso valor: Attila
Preludio dirigido por Riccardo Muti en las míticas representaciones de La Scala en 1990. Hay grabación de este DVD e incluso está en youtube. No se puede dirigir mejor Attila.
Zamoro apuñala a Gusmano en la boda que éste va a celebrar con Alzira, acusándola de traición. Gusmano, entre que se muere, aprovecha sus últimos minutos de vida para perdonar a Zamoro y justificar a Alzira, bendiciendo la pareja.
Como soy consciente de que no he seguido satisfactoriamente esta ópera, os dejo el enlace de este excelente blog, de donde tomo muchas ideas.
Con un sonido magnífico y un reparto más que notable, esta Alzira alcanza cotas de alta calidad quizá no imaginadas por Verdi, que la calificó como "proprio brutta" (muy fea).
No os perdáis a partir de mañana "Attila", una obra maestra, quizá la gran desconocida entre los mejores trabajos de Verdi.
Dúo soprano-barítono, interpretado por Ángeles Gulín y Mario Sereni. No he encontado la grabación que quiero, pero ésta es fantástica (con algún desafine de la soprano, compensado con su atractivo temperamento). http://www.youtube.com/watch?v=QceOZnz94q4
Alzira cuenta a sus acompañantes que soñó que huía de Gusmano en una frágil barca hasta que su amado Zamoro la rescató.
Estamos ante un aria que bien la podría haber escrito Donizetti. Se puede parecer, sobre todo la cabaletta, a la de Lucrezia Borgia o Maria di Rohan más que a la de Lucrezia de I due Foscari o la de Giselda en I Lombardi.
1. La primera es la Montse, que nos ofrece lo mejor de sí misma realizzando una interpretación acabada, matizadísima, modulando genialmente con su voz. Agudos pluscuamperfectos. No repite la cabaletta.
Gusmano, jefe de los colonizadores españoles en Perú, capturó y torturó a Zamoro, un inca (el tenor de ayer) pero sin matarlo.
Nuestro barítono sucede a su padre, Álvaro, al frente de la dirección del grupo y promete la paz con los indios. Le pide a Ataliba, padre de Alzira, que le convenza a ella para que se case con Gusmano. Ya tenemos el triángulo amoroso típico verdiano: Gusmano (barítono) - Alzira (soprano) - Zamoro (tenor).
Aquí tenemos a Corneil MacNeil en una grabación del 67, en la que al final se lanza a cantar un La agudo magnífico. Le sale un pelín quebrado, eso sí, pero esos errores los tiene cualquiera.