Y en el IV Acto, terminando la ópera, aparece por fin el aria de tenor, que se ha hecho un poco remolón. Es breve y especialmente bella, comenzando con tono menor para abrirse tímidamente al mayor pidiendo al Señor que le traiga al tirano y si se escapara, que fuera perdonado.
Macduff como vemos es un personaje secundario, que requiere un tenor lírico con voz bella aunque no ligera, ha de tener cuerpo y brillo, contando además con un interesante fraseo para esta aria.
1. Roberto Alagna, dirigido por Muti.
2. Bergonzi
3. José Carreras
Aquí una especie de cabaletta con coro que le sigue.
Lady se encuentra con Macbeth y le pregunta cómo han ido las gestiones con las brujas, a lo que éste le cuenta todo y se muestran decididos a acabar lo que se empezó, a no dar puntada sin hilo. Ora di morte e di vendetta.
Es un duettino de unos dos minutos con un remate muy poderoso y violento.
Cambio de acto, entramos en el cuarto. Escena de coro y seguidamente de tenor, al que le dedicaré la entrada de mañana. En el bosque de Birnam, los oprimidos y exiliados lamentan su situación y la de su país.
Escuchar desde 1.37.30 hasta 1.47.00
Aquí la cabaletta de Macbeth de la versión del estreno en 1847, que nunca se canta.
En una lúgubre gruta, las brujas preparan un conjuro y cuentan la receta. Ciertamente es una combinación complicada de encontrar por los ingredientes que van enumerando, pues aparecen especímenes de toda clase y condición, lo que supongo harán de él un conjuro para las ocasiones especiales. Desconozco asimismo si tendrán la receta escrita en algún lado o la sabrán de memoria como quien se sabe el tema 27 de la oposición.
Pues a esto aparece Macbeth, que iba en busca de ellas para hacerle una consulta, como quien va al psicoanalista. ¿Cuál va a ser mi futuro? Ellas le dan a elegir entre hacérselo saber por boca de ellas o directamente por el espíritu infernal. Le resulta más fiable el espíritu, aunque viene a ser lo mismo porque no le admite preguntas, como Mariano. Tres profecías le anuncian:
- Mucho cuidadito con Macduff
- Que ningún hombre nacido de mujer le hará daño
- Que será poderoso hasta que el bosque de Birman venga a Dunsiname.
Macbeth se muestra contento porque ningún bosque ha sido movido por poderes mágicos hasta la fecha, aunque quiere saber más. Pregunta si el linaje de Banquo llegará a reinar, a lo que ellas le ponen un power point bien preparado que tenían con una sucesión de los reyes que vendrían, todos de la familia de Banquo.
Macbeth se desmaya y las brujas se van a sus labores, como si nada hubiera sucedido.
El noble matrimonio organiza una fiesta en el gran salón de su casa invitando a la flor y nata de la aristocracia escocesa. Brindis que anuncia el de la Traviata, música festera de verdad (no la de las discotecas que se estila ahora)...En más de la mitad de óperas de Verdi hay vino y fiestas.
Esta fiesta, que empieza bien, con entrega y participación de los invitados en el brindis que les propone Lady, se ve interrumpida por las alucinaciones de Macbeth, quien ve el fantasma de Banquo, al que ha matado. Lady intenta calmar al personal empezando otra vez el brindis, y "aquí no pasa nada, que siga la fiesta", pero Macbeth se vuelve loco, amenazando a los fantasmas, retándoles hasta echándoles de su casa. Claro, los invitados no sólo se encuentran cómodos con un anfitrión así, sino que sospechan lo que tienen que sospechar.
Esta escena no tiene precio. La combinación de la fiesta con la terrorífica situación de Macbeth es un reto para toda orquesta y reparto, y aquí alcanzan ambos cotas estratosféricas. Concretamente Cappuccilli hace el papel de su vida, con el que muchos le asociamos. Ved el vídeo, que merece la pena.
Esta no tiene cabaletta como la primera, si tenemos en cuenta que la versión de Macbeth que se representa siempre es la de 1865, y no la de 1847 que es la del estreno. En ésta Verdi optó por una cabaletta, y si no llega a ser por mi reto de informarme sobre Verdi, no conocería esta extraña cabaletta, que raramente se ha cantado.
Verdi en la reforma opta por un perfil más oscuro y dramático, que retrata clarísimamente este cruel y majestuoso personaje, perfil alejado de la tradicional cabaletta ritmosa y destinada al lucimiento de la mezzo o soprano. Veamos las diferencias entre la nueva y la antigua.
Macbeth y su mujer se plantean lo que profetizaron las brujas: que Duncan, el rey asesinado, es padre de reyes, por lo que hay que actuar en consecuencia. Le han cogido el gustillo a matar.
1. Verrett, es uno de sus mejores papeles. Seductora, implacable, poderosa, atrapa con su voz y su mirada.
Escuchar desde 51.30 hasta 58.
2. Dolora Zajick, también mezzo y norteamericana, pone toda la carne en el asador con su garra contenida y excepcionales dotes teatrales, tengamos en cuenta que es una gala, no una ópera.
Y aquí la versión del estreno:
Tengo que decir que no me disgusta, al contrario, es una cabaletta de lo más flamenca, con una coloratura bien compleja y atractiva. Ahora bien, no parece Lady Macbeth sino Odabella (Attila), o Elvira (Ernani), y la Lady es de otra casta.
Aria de Banquo (bajo)
Al personaje netamente secundario que es en esta ópera dominada por el matrimonio, Verdi tiene la gentileza de componerle un aria para que el papel tenga cierto atractivo, si no, ¡qué bajo va a estar interesado en cantar Banquo!
Escuchar desde 58.20 hasta 1.06.00.
En el parque, los asesinos al servicio de Macbeth esperan la llegada de Banquo y de su hijo. Aparecen estos comentando la oscuridad de la noche, como si nada, hasta que Banquo es herido de muerte salvándose su hijo
Macduff, que ha recibido la orden de despertar al Rey (no había alarmas por lo visto) entra en la habitación y sale gritando, anunciando que el rey ha sido asesinado. Se reúnen todos y Banquo entra en el lugar del crimen confirmando el regicidio.
El concertante final en el que todos expresan su dolor está planteado como era la moda entonces: un extenso pasaje a capella, al cual se suman los personajes, el coro y finalmente la orquesta, creando una sensación de plenitud brillante y eficaz.
Después del aria "tradicional" de Lady Macbeth, Verdi innova con un Dúo protagonizado por el matrimonio en el que suceden los acontecimientos fuera de escena.
Llega Macbeth al palacio para esperar la llegada del rey Duncan mientras suena una "música de banda" (rasgo de tradición).
Macbeth, siempre a las órdenes de su mujer, entra en la habitación del rey una vez que se ha acostado y dormido y le clava el puñal que antes ha estado temiendo como una visión. Asustado por su crimen, Macbeth comete el error de salir de la habitación con el puñal en la mano (eso es la poca costumbre), y por más que Lady insiste, Macbeth se niega a volver a la habitación con el arma en la mano. Ella, siempre decidida, es quien entra a devolver el puñal para culpar a Malcolm, el hijo del rey. Cuando ella sale también tiene las manos manchadas de sangre. Macbeth en cierta medida no comprende lo que ha hecho y muestra debilidad, por lo que su mujer le infunde valor y coraje, y que en un momentico se lavarán las manos y aquí paz y después gloria.
Fijaos en que Verdi supera la estructura de dúo que hasta el momento concebía en sus óperas, para formar una especie de "recitativo" (para entendernos) en el que la música está al servicio de la acción, y cada frase tiene una melodía vocal o una reacción orquestal intrínseca y necesaria a la misma.
Escuchar de 28.25 a 42.35. Subtítulos en español.
Ensayos de Macbeth con Muti, Bruson y Guleghina. Siempre me ha parecido muy interesante ver vídeos de este tipo, donde se conoce realmente dónde están los detalles del canto y la interpretación operística.