Lina acude al cementerio realmente turbada para rezar a su madre. Le sigue el pesao de Raffaele, que molesta más que ayuda, y ella le rechaza, quizá por el susto que le ha dado. En un cementerio no se juega con esas cosas. Eso sí, Lina le pide que le devuelva el anillo, a lo que Raffaele dice que va a contar toda la verdad. Ella se arranca "por cabalettas". Esta escena anuncia la de Amelia en Un ballo in maschera, que escucharemos por septiembre.
Aria y escena de Lina, soprano lírica-spinto con algo de coloratura para la cabaletta y sólido registro agudo, digamos que con las mismas exigencias que una Luisa Miller aunque sea un papel menos protagonista y complicado que el de Luisa.
Sylvia Sass, soprano húngara, una de las pocas valientes o interesadas en grabar la Lina de Stiffelio, y su incursión es francamente notable.
http://www.youtube.com/watch?v=h9s8N7zq-24
Como mencioné en la primera parte, Verdi reformó Stiffelio para convertirla en Aroldo en 1857, conservando por ejemplo el aria de Lina pero cambiando la cabaletta. Escuchemos la de Aroldo cantada por la Caballé para ver la diferencia, no sólo en las voces sino en las cabalettas.
http://www.youtube.com/watch?v=K0s4-RsicY8
miércoles, 5 de junio de 2013
Stiffelio (IV). Stankar destruye una prueba fundamental.
Raffaele mete el escrito en el libro sagrado, como le dijo a Lina.
En la habitación de al lado se celebra una fiesta por la llegada de Stiffelio (sí que parece contentos por tanta fiesta sí). Jorg, que lo ha visto todo, le advierte a Stiffelio que en el libro aquél, que ahora lo tiene Federico, se encuentra la prueba que busca. Stiffelio piensa que el amante de su mujer es Federico. Una amiga le pregunta el tema del próximo sermón, y el pastor le responde que tratará de la traición, cogiendo el libro. Pide a Lina que lo abra con la llave que tiene, y ella se resiste. Entonces Stiffelio rompe la cerradura y encuentra el papel, que se lo quita su suegro inmediatamente para destruirlo. Stiffelio coge de nuevo otro cabreo, y Stankar tiene ganas sinceras de matar a Raffaele.
La fiesta da la oportunidar a Verdi para componer una alegre pero moderada melodía, que le servirá luego para la Obertura, como ya vimos ayer, aunque es cierto que no la plasmara en ésta de la misma manera.
Verdi nos muestra la ira de Stiffelio con esa violenta y formidable cabaletta, que cierra el acto.
Escuchar de 42.50 a 56.00
Stiffelio (III). Stankar pide a su hija que oculte el adulterio
En soledad, Lina reza horrorizada a Dios pidiendo ayuda, y se decide a confesar su culpa al marido en una carta. Su padre llega, se la arranca de las manos y ordena silencio para evitar la deshonra familiar.
Este dúo de soprano y barítono, padre e hija, muy habitual en Verdi, es uno de los pocos fragmentos "cerrados" de Stiffelio.
Escuchar desde 28.45 hasta 42.50
martes, 4 de junio de 2013
Stiffelio (II). Stiffelio comienza a sospechar de su mujer.
9.00
La acción se desarrolla en Alemania, en el castillo de Stankar, a principios del XIX.
Acto I
En una sala del castillo, el viejo Jorg lee un libro sagrado (El Mesías de Klopstock) que se cierra con un candado. Al llegar Stiffelio con su esposa Lina, les desea que la felicidad del matrimonio no les distraiga de sus deberes religiosos.
Todos están contentos del regreso de Stiffelio tras un viaje de evangelización, pero éste se muestra algo confuso por lo que le acababa de contar el barquero Valter, quien ha visto lanzarse al agua desde una ventana del castillo a un hombre que hablaba con una mujer que parecía muy nerviosa. No lo reconoció, pero en su huida se deja unos papeles, que Stiffelio quema sin mirarlos. Raffaele y Lina respiran aliviados, porque son los protagonistas de este suceso.
Raffaele, que quiere seguir con esta relación adúltera, le dice a Lina que le dejará un papel dentro del libro que leía Jorg con la hora y el lugar donde se volverán a ver (como en Don Pasquale, pero ésta vez en serio), ya que Lina tiene una llave para abrir ese libro. Stankar, padre de Lina, vigila la conversación, convencido de que Raffaele está deshonrando a su hija. Varios amigos llegan para festejar la llegada de Stiffelio.
Cuando el matrimonio se queda solo, Stiffelio tiene la sensación de que Lina le rehuye, pero ella lo niega. Recuerdan los momentos felices en que se conocieron y lamentan en que a veces tienen que estar separados (me recuerda a Otello). Él dice que a lo largo de su viaje ha encontrado muchas mujeres sin pudor. Lina tiembla, pero Stiffelio le abraza alabando su fidelidad (aún no se ha enterado de nada). De repente ve que no tiene en su mano el anillo de casada, y le pregunta por él. Lina no sabe dónde está, y Stiffelio coge un cabreo de mucho cuidado (Ah v'appare in fronte scritto, una enérgica cabaletta), interrumpido de nuevo por sus pesados amigos.
Stiffelio, pastor protestante que debe comportarse con moderación y prudencia, es un caso a parte en los tenores verdianos. Recita más de lo hasta entonces normal, alejándose del ideal belcantista. Participa más en conjunto que en partes solistas, ya que no tiene un aria propiamente dicha. Tiene momentos de ira descontrolada, pero normalmente se muestra reflexivo, como religioso que es.
Carreras recuperó, además de Plácido y otros tenores aunque no muchos, esta extraña ópera, grabándola en CD primero y representándola después. Aquí en una producción del Covent Garden de Londres, en 1993, con un Carreras ya madurito, que a veces le cuesta, aunque no ha perdido su musicalidad y carisma de siempre.
Escuchar desde 9.00 hasta 28.45.
La acción se desarrolla en Alemania, en el castillo de Stankar, a principios del XIX.
Acto I
En una sala del castillo, el viejo Jorg lee un libro sagrado (El Mesías de Klopstock) que se cierra con un candado. Al llegar Stiffelio con su esposa Lina, les desea que la felicidad del matrimonio no les distraiga de sus deberes religiosos.
Todos están contentos del regreso de Stiffelio tras un viaje de evangelización, pero éste se muestra algo confuso por lo que le acababa de contar el barquero Valter, quien ha visto lanzarse al agua desde una ventana del castillo a un hombre que hablaba con una mujer que parecía muy nerviosa. No lo reconoció, pero en su huida se deja unos papeles, que Stiffelio quema sin mirarlos. Raffaele y Lina respiran aliviados, porque son los protagonistas de este suceso.
Raffaele, que quiere seguir con esta relación adúltera, le dice a Lina que le dejará un papel dentro del libro que leía Jorg con la hora y el lugar donde se volverán a ver (como en Don Pasquale, pero ésta vez en serio), ya que Lina tiene una llave para abrir ese libro. Stankar, padre de Lina, vigila la conversación, convencido de que Raffaele está deshonrando a su hija. Varios amigos llegan para festejar la llegada de Stiffelio.
Cuando el matrimonio se queda solo, Stiffelio tiene la sensación de que Lina le rehuye, pero ella lo niega. Recuerdan los momentos felices en que se conocieron y lamentan en que a veces tienen que estar separados (me recuerda a Otello). Él dice que a lo largo de su viaje ha encontrado muchas mujeres sin pudor. Lina tiembla, pero Stiffelio le abraza alabando su fidelidad (aún no se ha enterado de nada). De repente ve que no tiene en su mano el anillo de casada, y le pregunta por él. Lina no sabe dónde está, y Stiffelio coge un cabreo de mucho cuidado (Ah v'appare in fronte scritto, una enérgica cabaletta), interrumpido de nuevo por sus pesados amigos.
Stiffelio, pastor protestante que debe comportarse con moderación y prudencia, es un caso a parte en los tenores verdianos. Recita más de lo hasta entonces normal, alejándose del ideal belcantista. Participa más en conjunto que en partes solistas, ya que no tiene un aria propiamente dicha. Tiene momentos de ira descontrolada, pero normalmente se muestra reflexivo, como religioso que es.
Carreras recuperó, además de Plácido y otros tenores aunque no muchos, esta extraña ópera, grabándola en CD primero y representándola después. Aquí en una producción del Covent Garden de Londres, en 1993, con un Carreras ya madurito, que a veces le cuesta, aunque no ha perdido su musicalidad y carisma de siempre.
Escuchar desde 9.00 hasta 28.45.
16ª: Stiffelio (1850). Un exotismo verdiano.
Stiffelio es un drama en 3 actos con libretto de Francesco Maria Piave basado en Le Pasteur ou L'Èvangile et le Foyer (El Pastor o El Evangelio y el hogar) de Émile Souvestre y Eugène Bourgeois, estrenada en París en 1848.
El estreno de la ópera tuvo lugar en el Teatro Grande de Trieste el 16 de noviembre de 1850, y fue un éxito moderado a pesar de la considerable censura que afectó a la misma. La crítica, de hecho, alabó a Verdi por la búsqueda de nuevos caminos en el género.
Stiffelio, aunque antecede un cambio de etapa que comenzará con la Trilogía Popular (Rigoletto, Il Trovatore y La Traviata), es bien diferente de las óperas de galeras por la escasez de números cerrados, el predominio de las escenas en movimiento y el desarrollo dramático de manera continuada y ágil, con escasos momentos de lucimiento para los protagonistas, como sucedía en las óperas anteriores.
Si bien Verdi tenía intención de estudiar la posibilidad de basarse en El Rey Lehar o Hamlet para su nueva ópera, no encontró apoyo de sus habituales libretistas. Se le añade el hecho de que se popularizó la historia de Stiffelio, estrenada dos años antes en París, para que la insistencia del Teatro de Trieste a Verdi y Piave en componer una ópera basada en este drama tuviera su efecto.
Así fue a pesar de que ambos, compositor y libretista, no estuvieran muy entusiasmados con ello.
Por su fuera poco, como he mencionado antes, la censura actuó gravemente por entender que algunas partes de la ópera eran un sacrilegio, como componer música sacra en una historia que describe a una mujer infiel, mostrar en el escenario un altar y un crucifijo...Supuso, según Verdi, "una castración de su ópera".
Después de sus exitosas representaciones en Trieste, se extendió a otros teatros italianos, donde también actuó la censura.
Como el año siguiente llegó Rigoletto, eclipsó esta exótica y peculiar ópera verdiana, transformada en Aroldo 7 años después, y olvidada casi hasta hace unas décadas.
Stiffelio tiene una larga Obertura, compuesta, según se dice, dos días antes del estreno. Para esas prisas, no quedo nada mal.
Stiffelio: Sinfonia by Nicola Luisotti
El estreno de la ópera tuvo lugar en el Teatro Grande de Trieste el 16 de noviembre de 1850, y fue un éxito moderado a pesar de la considerable censura que afectó a la misma. La crítica, de hecho, alabó a Verdi por la búsqueda de nuevos caminos en el género.
Stiffelio, aunque antecede un cambio de etapa que comenzará con la Trilogía Popular (Rigoletto, Il Trovatore y La Traviata), es bien diferente de las óperas de galeras por la escasez de números cerrados, el predominio de las escenas en movimiento y el desarrollo dramático de manera continuada y ágil, con escasos momentos de lucimiento para los protagonistas, como sucedía en las óperas anteriores.
Si bien Verdi tenía intención de estudiar la posibilidad de basarse en El Rey Lehar o Hamlet para su nueva ópera, no encontró apoyo de sus habituales libretistas. Se le añade el hecho de que se popularizó la historia de Stiffelio, estrenada dos años antes en París, para que la insistencia del Teatro de Trieste a Verdi y Piave en componer una ópera basada en este drama tuviera su efecto.
Así fue a pesar de que ambos, compositor y libretista, no estuvieran muy entusiasmados con ello.
Por su fuera poco, como he mencionado antes, la censura actuó gravemente por entender que algunas partes de la ópera eran un sacrilegio, como componer música sacra en una historia que describe a una mujer infiel, mostrar en el escenario un altar y un crucifijo...Supuso, según Verdi, "una castración de su ópera".
Después de sus exitosas representaciones en Trieste, se extendió a otros teatros italianos, donde también actuó la censura.
Como el año siguiente llegó Rigoletto, eclipsó esta exótica y peculiar ópera verdiana, transformada en Aroldo 7 años después, y olvidada casi hasta hace unas décadas.
Stiffelio tiene una larga Obertura, compuesta, según se dice, dos días antes del estreno. Para esas prisas, no quedo nada mal.
Stiffelio: Sinfonia by Nicola Luisotti
sábado, 1 de junio de 2013
Luisa Miller (X). Final, discografía recomendada.
Luisa, como las heroínas verdianas de bien, se pone a rezar, y a aparece el que faltaba, Rodolfo. Y no para decirle que lo deja todo y que se casa con ella, sino que echa veneno en una copa (muy Romántico esto del veneno, que volverá en Il Trovatore).
Se ponen a hablar de sus cosas, Luisa explica lo que ha hecho, lo que fue mentira y lo que no, y por qué. Desesperado, Rodolfo o se cortaba las venas o bebía de la copa envenenada, que fue lo que hizo. No sólo, sino que quiere que ella muera también, así que le hace beber.
En brazos de Rodolfo, y con su padre, que llega tarde, muere Luisa. Rodolfo, para resolver su gestión pendiente, mata a Wurm y maldice a su padre.
No perdáis de vista el dúo tenor-soprano, con unas frases irresistibles por ambas partes. El mejor Verdi, si es que hubiera Verdi malo.
Aquí con un repartomás español, y reduciendo más, catalán. Qué raro suena Carreras, no parece él de tan joven que fuera en el 72.
Discografía que recomiendo:
1. Luisa: Montserrat Caballé
Rodolfo: Pavarotti
Miller: Milnes
Walter: Giaiotti
Federica: Reynolds
Dirige Peter Maag (1975). Sobre todo por los 4 cantantes principales, su notable dirección y coro y su calidad de sonido, esta grabación se merece el primer o el segundo puesto de las Luisas (al menos de entre las que he escuchado).
2. L: Anna Moffo
R: Bergonzi
M: MacNeil
W: Tozzi
F: Verrett
Dirige Fausto Cleva (1965). Bergonzi, MacNeil, Verrett, Tozzi, incluso Moffo que no está nada mal aunque en mi opinión no tiene nada que hacer ante Caballé, también está en el primer o segundo puesto. donde esté Bergonzi. ¿¿Por qué no grabaron una Bergonzi y Caballé??
3. L: Aprile Millo
R: Plácido Domingo
M: Vladimir Chernov
W: Rootering
F: Quivar
Dirige James Levine (1991). Para mí la mejor en cuanto a dirección, más personal y teatral, con fantasía y gusto, enérgica también. El reparto es también de primer nivel, señalando a la pareja protagonista, y por qué no, a Chernov.
Hay decenas más: la de Schippers, con reparto a veces coincidente a la 1; la de Previtali, con Carreras y Ricciarelli, la de Maazel, con Plácido y Ricciarelli...Hoy no se hacen grabaciones así, me temo.
Se ponen a hablar de sus cosas, Luisa explica lo que ha hecho, lo que fue mentira y lo que no, y por qué. Desesperado, Rodolfo o se cortaba las venas o bebía de la copa envenenada, que fue lo que hizo. No sólo, sino que quiere que ella muera también, así que le hace beber.
En brazos de Rodolfo, y con su padre, que llega tarde, muere Luisa. Rodolfo, para resolver su gestión pendiente, mata a Wurm y maldice a su padre.
No perdáis de vista el dúo tenor-soprano, con unas frases irresistibles por ambas partes. El mejor Verdi, si es que hubiera Verdi malo.
Aquí con un repartomás español, y reduciendo más, catalán. Qué raro suena Carreras, no parece él de tan joven que fuera en el 72.
Discografía que recomiendo:
1. Luisa: Montserrat Caballé
Rodolfo: Pavarotti
Miller: Milnes
Walter: Giaiotti
Federica: Reynolds
Dirige Peter Maag (1975). Sobre todo por los 4 cantantes principales, su notable dirección y coro y su calidad de sonido, esta grabación se merece el primer o el segundo puesto de las Luisas (al menos de entre las que he escuchado).
2. L: Anna Moffo
R: Bergonzi
M: MacNeil
W: Tozzi
F: Verrett
Dirige Fausto Cleva (1965). Bergonzi, MacNeil, Verrett, Tozzi, incluso Moffo que no está nada mal aunque en mi opinión no tiene nada que hacer ante Caballé, también está en el primer o segundo puesto. donde esté Bergonzi. ¿¿Por qué no grabaron una Bergonzi y Caballé??
3. L: Aprile Millo
R: Plácido Domingo
M: Vladimir Chernov
W: Rootering
F: Quivar
Dirige James Levine (1991). Para mí la mejor en cuanto a dirección, más personal y teatral, con fantasía y gusto, enérgica también. El reparto es también de primer nivel, señalando a la pareja protagonista, y por qué no, a Chernov.
Hay decenas más: la de Schippers, con reparto a veces coincidente a la 1; la de Previtali, con Carreras y Ricciarelli, la de Maazel, con Plácido y Ricciarelli...Hoy no se hacen grabaciones así, me temo.
viernes, 31 de mayo de 2013
Luisa Miller (IX). Liberan a Miller, que se quiere ir a hacer un viajecito con su hija. ¡Ossau Fermier!
Empezamos el Acto III.
Luisa en su casa escucha a lo lejos los preparativos de la boda de Federica con Rodolfo, que no pegan ni con cola. Aparece su propio padre, que fue liberado gracias a ella como recordamos. Luisa ha escrito otra carta a Rodolfo con toda la verdad, contándole que se va a suicidar. Miller hace de Fraga en el congreso del PP del 90 en Sevilla, cuando le rompe la carta a Aznar, pues igual, pero con la carta de Luisa. Le aconseja ir a otra parte, lejos bien lejos, para cambiar de aires.
Terreno maravilloso para componer uno de los más soberbios dúos de padre-hija, de los tantos que Verdi tiene, que ninguno es feo. La estructura no es la tradicional, ya se perciben cambios que anticipan una nueva etapa.
Escuchar de 1.43.30 a 2.01.30
Aquí también Milnes, o Miller (qué coincidencia con los apellidos, casualidad o no), con Caballé, que plantea una Luisa tremendamente distinta a la Scotto. Están que se salen en este vivo del 68.
Ossau-Iraty Fermier, queso vasco francés, de los Pirineos, de oveja, con regusto dulce y algo animal. Me ha fascinado.
http://www.mundoquesos.com/2008/06/ossau-iraty-brebis-pyrnes.html
Luisa en su casa escucha a lo lejos los preparativos de la boda de Federica con Rodolfo, que no pegan ni con cola. Aparece su propio padre, que fue liberado gracias a ella como recordamos. Luisa ha escrito otra carta a Rodolfo con toda la verdad, contándole que se va a suicidar. Miller hace de Fraga en el congreso del PP del 90 en Sevilla, cuando le rompe la carta a Aznar, pues igual, pero con la carta de Luisa. Le aconseja ir a otra parte, lejos bien lejos, para cambiar de aires.
Terreno maravilloso para componer uno de los más soberbios dúos de padre-hija, de los tantos que Verdi tiene, que ninguno es feo. La estructura no es la tradicional, ya se perciben cambios que anticipan una nueva etapa.
Escuchar de 1.43.30 a 2.01.30
Aquí también Milnes, o Miller (qué coincidencia con los apellidos, casualidad o no), con Caballé, que plantea una Luisa tremendamente distinta a la Scotto. Están que se salen en este vivo del 68.
Ossau-Iraty Fermier, queso vasco francés, de los Pirineos, de oveja, con regusto dulce y algo animal. Me ha fascinado.
http://www.mundoquesos.com/2008/06/ossau-iraty-brebis-pyrnes.html
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