sábado, 9 de noviembre de 2013

Don Carlo (XXII). Discografía recomendada.

Entre las numerosas grabaciones de Don Carlo, la mayoría en italiano y en 4 actos, encuentro desde mi punto de vista dos de ellas redondas y otras tantas bastante notables. Os propongo las siguientes:

1. Don Carlo: Plácido Domingo
    Elisabetta: Montserrat Caballé
    Felipe II: Ruggero Raimondi
    Posa: Sherrill Milnes
    Éboli: Shirley Verret
    Il Grande Inquisitore: Foiani
Dirige Carlo Maria Giulini (1970). Versión italiana en 5 actos. Estudio. Sonido excelente.
Reparto único e irrepetible guiado por una siempre genial batuta nos regala esta gloriosa grabación. Empezando por el tenor protagonista, estamos ante una de sus primeras grabaciones en estudio, aquí sin haber cumplido los 30 años. De voz se encuentra pletórico, con todos sus medios frescos e intactos, dando una caracterización del personaje matizadísima, muy medida, tanto en los momentos líricos como en los más arrebatados. Montserrat no se queda atrás, quizá en una de sus mejores grabaciones, donde la voz brilla excepcionalmente, con más nitidez en los números cerrados (arias, dúos y cuarteto). Inmaculada, impoluta, celestial en sus pianísimos, y desgarradora en los momentos de mayor fuerza. Imprescindible.
Verret es la mejor Éboli grabada, con su seducción a flor de piel, refinamiento innato, y técnica y timbre inatacables. Raimondi canta muy bien, su voz es bella, aunque es otra forma de entender a Felipe II porque normalmente se concibe como más grave y autoritario. Milnes, en una etapa dorada, no deja de lado su extroversión y arrojo, al mismo tiempo que sus más tiernos sentimiento en el dúo con Don Carlo y en su aria final. Foiani es también algo claro para el Inquisidor. La dirección de Giulini es exquisita y elegante, con un concepto más refinado que el de Solti, aunque igualmente Verdi. Versión 10.

2. DC: Carlo Bergonzi.
    Elisabetta: Renata Tebaldi
    Felipe II: Nicolai Ghiaurov
    Posa: Dietrich Fischer-Dieskau
    Éboli: Grace Bumbry
    Inquisitore: Martti Talvela
Dirige Georg Solti (1965). Versión italiana en 5 actos. Estudio. Sonido muy bueno.
Otros 6 cantantes únicos e irrepetibles, en especial el tenor protagonista, que dice al mundo entero cómo se canta este complejo y delicioso personaje que es Don Carlo, noble, bello, juvenil, que debe ser cantado con abandono. No guarda secretos para Bergonzi, son dos en uno. 
Tebaldi no se encuentra ya con una voz tan fresca como una década atrás aunque el instrumento ahí sigue y de manera especial el estilo y su elegancia natural que la encumbró como una auténtica diva de mediados de siglo, manteniendo un centro vocal de calidad.
Ghiaurov acierta aquí con Felipe II, uno de los personajes que le acompañaron siempre, y Bumbry, sin tener el refinamiento de Verret nos muestra más arrojo y temperamento. 
Dieskau fue un gran barítono aunque fuera de estilo, si bien nunca aburrido en su interpretación.
Talvela da miedo, y Solti electriza el conjunto con un volumen envolvente, pleno de tensión, nervio e intensidad dramática. También 10.

3. DC: Carreras
   E: Freni
   FII: Raimondi
   Posa: Cappuccilli
   É: Baltsa
   Inq: Van Dam
 Dirige Karajan (1978). Versión italiana en 4 actos. Estudio. Sonido muy bueno.

4. DC: Pavarotti
    E: Dessì
    FII: Ramey
    Posa: Coni
    É: D'Intino
    Inq: Anisimov
  Dirige Muti (1992). Versión italiana en 5 actos. En vivo. Buen sonido

5. DC: Alagna
    E: Mattila
    FII: Van Dam
    P: Hampson
    É: Meier
    Inq: Halfvarson
    Dirige Pappano (1996). Versión francesa, 5 actos. Sonido muy bueno.

Y muchas más...
   

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Don Carlo (XXI). Dúo único e irrepetible (II)

Y más grabaciones, que lo tiene bien merecido...

Bergonzi insulta con la perfección de su canto, Tebaldi ensalza su elegancia natural a pesar de su dulce decadencia.


Plácido y Mirella, se verán en el cielo.



Caballé y Corelli, irresistibles en el Met.

Don Carlo (XX). Dúo único e irrepetible de Carlo y Elisabetta.

Cuando aparece Carlo y le sugiere impetuosamente que va a luchar para defender la libertad por su amor a Elisabetta, ésta, más realista, trata de consolarlo con que quizá se vuelvan a ver allá arriba, en un mundo mejor.

Ma lassù ci vedremo...siempre se encontrará, tanto en la escena como en el dúo stricto sensu, en mi top 5 de dúos verdianos por la concatenación perfecta de sus frases, la inspiración melódica verdiana, la infinidad de matices y acentos que una buena soprano y un buen tenor pueden mostrarnos, así como la dulzura e inagotable delicadeza del "ma lassù...". ¿Quién puede dejar de sucumbir ante este monumento?Escuchad,por favor.



Dessì y Pavarotti, ¡con escena de Zeffirelli y dirección de Muti!


La flor y nata, Plácido y Montse, aquí sublimemente deliciosos en el dúo de su vida.

Gencer y Prevedi







martes, 5 de noviembre de 2013

Don Carlo (XIX). Aria de la Reina (II).

Más versiones del Tu che la vanità

Anita Cerquetti

Daniela Dessì




Ghena Dimitrova



Don Carlo (XVIII). La Reina esperando a Don Carlo en la tumba de Carlos V. ¡Qué romántico! ¡Pasqualino!

En el claustro del Monasterio de yuste, Elisabetta aguarda la llegada de Don Carlo, que ya fue advertido por Posa. Reza pidiendo a Carlos V que se apiade de su eterno dolor. Su intención es saludar a Don Carlo por última vez y que cada uno se busque su destino olvidándose ambos. Ella, tan en lo suyo, no está atenta a los wasap que le manda Don Carlo, que dice que le quedan 10 minutos para llegar.

Atención al aria, que se las trae. Una auténtica prueba de fuego para la soprano por sus continuas dificultades. Le precede una introducción orquestal que nos anuncia las mágicas melodías que nos va a cantar la Reina, seguida de una plegaria a Carlos V (Tu che le vanità conoscesti del mondo...Tú que conociste las vanidades del mundo) y se despide posteriormente con dolor y angustia de sus sueños de oro, el día de Fontainebleau (Addio, bel sogni d'or, illusion perduta!). Isabel pone por tanto sus obligaciones reales por encima de los amoríos con Don Carlo.

Montse



Tebaldi



De 3.04.05 a 3.15.10. Mirella Freni


Leontyne Price. Lástima que no la grabara en estudio.


Como estamos en Yuste, qué mejor que un queso extremeño como el Pascualino, que lo he comprado hoy mismo en la Lechera.


Don Carlo (XVII). Primera víctima. Aria de Posa.

Posa va a visitar a Don Carlo al calabozo no para tomarse un té con pastas sino con la intención de salvarlo, porque la Inquisición ha atribuido como de Posa los documentos "herejes" que guardó y que eran de Don Carlo, además de contarle que es Posa el líder de los flamencos sublevados.
Aparecen dos hombres de la Inquisición y uno de ellos dispara a Posa, hiriéndolo de muerte. Sus últimas palabras son que la reina le espera, a Don Carlo, en Yuste, en la tumba de Carlos V (su abuelo), y ya de paso le reclama desesperadamente salvar Flandes.

Aria maravillosa de barítono, donde por fin se luce a lo grande (si es que puede), de estas en las que el cantante está que se muere con un dolor insoportable pero aún así puede cantar de gloria. Cosas que sólo entendemos los fósforos de la ópera.

Cappuccilli
http://www.youtube.com/watch?v=RmPCIHI8sWs

Entra Felipe II en el calabozo para liberar a su hijo y éste, no contento con ello, le acusa de ser cómplice en la muerte de Posa. El Rey también está muy afligido porque era su confidente.
Hay jaleo en la entrada de la cárcel para ver a Don Carlo, y Felipe II ordena que abran las puertas. Éboli aconseja a Don Carlo que huya, y por otro lado aparece entre la gente el Gran Inquisidor, que exige al pueblo que se arrodille ante su Rey.
De 3.00.35 a 3.03.50
http://www.youtube.com/watch?v=44MqYQfkU8A

Milnes




Corneil MacNeil


Renato Bruson

Giorgio Zancanaro

domingo, 3 de noviembre de 2013

Don Carlo (XVI). Conflicto de mujeres. Aria de Éboli

Se quedan solas Elisabetta y Éboli, quien arrepentida le confiesa a la Reina que fue la que le robó el joyero y se lo entregó al Rey, presa de sus celos. La Reina, piadosa ella, está dispuesta a perdonarla, pero ahí no queda la cosa: ¡Éboli confiesa que ha sido la amante del Rey! La Reina toma medidas, dándole a elegir entre el exilio y el claustro, con un día para pensárselo.

Éboli, en su gran aria, echa la culpa a su belleza de tantas desgracias. Como le queda un día en la Corte, decide aprovecharlo para compensar a la Reina en algo, por lo que acude a ver a Don Carlo para liberarlo de la cárcel.


El aria comienza con un "recitativo", siguiendo el cantabile en "O mia regina...", con arrebato cuando se acuerda de Carlo y se propone salvarlov(un dì mi resta, un dì mi resta...me queda un día). Un auténtico caramelo de aria, cálida al inicio, furiosa y enérgica al final, siempre con unas melodías que sólo han podido salir del puño de Verdi. Éboli es una leona celosa y arrepentida, y así escuchamos la música que le define.

De 2.40.15 a 2.48.00. Grace Bumbry.

Shirley Verret


Fiorenza Cossotto

Dolora Zajick

Daniela Barcellona.