martes, 10 de diciembre de 2013

Otello (VIII). Otello cae en la trampa. Dúo.

Desdémona cumple el encargo de Cassio de pedir que se le devuelva su cargo. Otelo amargamente le dice que se lo pida en otro momento, y que ahora le duele la cabeza. Desdémona envuelve su cabeza con un pañuelo que Otelo le dio en el pasado, lino bordado con fresas. Otello lo arroja al suelo y dice que no lo necesita (Desdémona, Otelo: D'un uom che geme sotto il tuo disdegno la preghiera ti porto / "Traigo una petición de uno que sufre por tu enojo"). Emilia recoge el pañuelo. Desdémona le pide perdón a Otelo. A un lado, Yago le pide a Emilia el pañuelo. Cuando ella le dice que no, Yago se lo coge a la fuerza.
Otelo despacha a los otros, y canta que él ahora cree que Desdémona puede estar engañándolo (Otelo: Ora e per sempre addio sante memorie / "Ahora y para siempre, adiós, felices recuerdos"). Regresa Yago, y el celoso Otelo exige pruebas de la infidelidad de Desdémona. Yago dice que una vez, cuando él y Cassio dormían en la misma habitación, oyó a Cassio hablar a Desdémona en sueños. En el sueño, dice Yago, Cassio le dijo a Desdémona que ellos debían ser cuidadosos y esconder su amor. (Yago: Era la notte, Cassio dormia / "Era de noche, Cassio dormía".) Yago dice que los sueños no prueban nada, pero señala que vio a Cassio llevando un pañuelo bordado de fresas justo el día anterior. Juntos, Yago y Otelo juran vengarse de Desdémona y Cassio (Otelo, Yago: Sì, pel ciel marmoreo giuro / "Sí, por el cielo marmóreo juro").

Terminal el Acto II con un dúo entre Otello y Yago, todo seguido sin estructuras pretéritas. Al final podríamos considerar muy cogida por los pelos una vibrante cabaletta, de la que os muestro otras dos versiones más.

De 50.50 a 1.07.35


Vickers y MacNeil

Plácido de nuevo con Milnes

Otello (VII). Yago empieza a maquinar

Otelo entra en la habitación; Yago, pretendiendo no darse cuenta de que él está allí, dice que está profundamente perturbado. Cassio ve a Otelo desde lejos y se aleja discrtamente. Otelo pregunta qué es lo que está mal con Yago, y él responde dando respuestas vagas. Finalmente, él insinúa que Cassio y Desdémona tienen un affair. Otelo se siente celoso, pero quiere pruebas de la traición de Desdémona (Yago, Otelo: Ciò m’accora... Che parli? / "Eso me preocupa..." "¿Qué dijiste?").
Una multitud de niños, marineros, y chipriotas rodean a Desdémona, alabando su belleza y pureza (coro, Yago, niños, Desdémona, Otelo: Dove guardi splendono raggi / "Allá donde miras, reluce la claridad..."). Ellos le presentan regalos y le desean felicidad antes de irse.

De 41.45 a 50.50

Otello (VI). Yago demuestra que es el personaje más malvado de todos los tiempos. Aria.

Acto II

Dentro del castillo, una cámara cercana al jardín.
Yago sugiere a Cassio que pida a Desdémona hablar a Otelo sobre su degradación, porque Desdémona puede influir en su marido para devolverle el puesto (Yago, Cassio: Non ti crucciar / "No te preocupes"). Desdémona y Emilia caminan por el jardín, Cassio se acerca a Desdémona. Mirando desde su habitación, Yago lanza sus creencias nihilistas en un bien conocido credo (Credo in un Dio crudel / "Creo en un Dios cruel").

De 33.00 a 41.45. Cappuccilli

Bastianini


Milnes.

Warren
Nucci

domingo, 8 de diciembre de 2013

Otello (V). Dúo (continuación)

Domingo y Frittoli, Muti dirigiendo.

Plácido ya mayorcete, y Netrebko radiante. No sé a qué espera para cantar el papel entero.

Ahora os pongo un ejemplo clarísimo para que comprobéis la mutación verdiana, comparando el Attila de 1846 con el Otello de 1887! El que no consiga captarlo que me pregunte, porque esto es importante.


Otello (IV). Otello y Desdémona se ponen nostálgicos. Dúo.

Los chipriotas dejan a Otelo a solas con Desdémona. Juntos Otelo y Desdémona recuerdan por qué se enamoraron. Se besan y luego vuelven al castillo. 

En este dúo podemos fácilmente entender la madurez verdiana que demuestra Otello, pues ya no hay una división de recitativo-cantabile-cabaletta ni nada parecido, sino que se presenta como un continuo, todo en uno, con un hilo conductor que apenas repite frases ni melodías, rompiendo así todos los elementos que primaban en cada una de sus óperas iniciales y, más difusamente, en la siguientes.
Considero a este dúo como una de las creaciones más perfectas de la ópera italiana, aunque me costó entenderlo más de un año.

Es uno de los más delicados, con lirismo a la máxima



De 20.35 a 31.00. Domingo y Freni en una actuación absolutamente referencial.

Del Monaco y Tebaldi, dirige Karajan.

De las antiguas, es indiscutible la de Ramón Vinay y Herva Nelli, del 47



Otello (III). Yago la lía. Escena del Brindis.

Ante todo pido disculpas por no haber publicado en los últimos diez días, pues he estado de viaje por la Toscana, pasando por Roma con el único objetivo de ver y escuchar al maestro Muti dirigiendo Ernani, esa delicia verdiana que todos los lectores conoceréis o deberíais conocer. En Firenze no conocía la ópera programada y fui a la aventura : Il capello di Paglia di Firenze, de Nino Rota, más famoso por sus bandas sonoras. Como cierre de año operístico asistí en Madrid a Elisir, de Donizetti, que no sólo de Verdi vive el hombre.

Este retraso implicará que lamentablemente las entradas sean más breves, copiando el argumento literalmente, porque debo de publicar dos diarias de media en lo que queda de año para entrar en tiempo.


"El alférez de Otello, Yago, se ofrece a ayudar al joven veneciano Roderigo en su seducción de la esposa de Otelo, Desdémona, porque él (Yago) quiere vengarse del moro (Yago, Roderigo: Roderigo, ebben che pensi? / "Bien, Roderigo, ¿en qué estás pensando?"). Otelo ha nombrado a Cassio capitán de la armada, un cargo que Yago confiaba en obtener. El pueblo de Chipre celebra el regreso de la armada encendiendo una hoguera (Coro: Fuoco di gioia!/ "¡Fuego de alegría!").
En la taberna, Yago propone un brindis por Otelo y su esposa, Desdémona, mientras Cassio alaba a Desdémona exageradamente (Yago, Cassio, coro, Roderigo: Roderigo, beviam! / "Roderigo, ¡bebamos!"). Yago ofrece vino a Cassio, pero este dice que ya tiene bastante. Yago lo presiona, y cuando Yago ofrece un brindis por Otelo y Desdémona, Cassio se rinde. Yago canta unbrindis y sigue sirviendo vino a Cassio (Yago, Cassio, Roderigo, coro: Inaffia l'ugola! / "Mojáos la garganta"). Montano entra y llama a Cassio para que empiece su guardia, pero se queda sorprendido al descubrir a Cassio bebido y prácticamente incapaz de tenerse en pie. Ante la sorpresa de Montano, Yago explica que de esta manera pasa Cassio cada noche.
Roderigo se ríe de la borrachera de Cassio y éste lo ataca. Montano le dice a Cassio que se contenga, pero Cassio saca su espada y amenaza con romper la cabeza de Montano (Montano, Cassio, Yago, Roderigo, coro: Capitano, v’attende la fazione ai baluardi / "Capitán, la guardia te espera en las murallas"). Cassio y Montano empiezan un duelo, y Yago envía a Roderigo que haga sonar la alarma. Cassio hiere a Montano en el momento en que entra Otelo.
Otelo les ordena bajar sus espadas y pide explicaciones al "honesto Yago" para que le explique cómo empezó el duelo, pero Yago dice que él no lo sabe. Otelo entonces se vuelve hacia Cassio, quien se siente avergonzado y no puede excusar sus acciones. Cuando Otelo descubre que Montano está herido, se enoja. Entra Desdémona, y, al ver que ha sido perturbado el descanso de su mujer, Otelo degrada a Cassio que ya no es capitán (Otelo, Yago, Cassio, Montano: Abbasso le spade / "Abajo las espadas")."


De 11.45 a 20.35

jueves, 28 de noviembre de 2013

Otello (II). Tempestad y victoria.

Sin preludio, Verdi empieza de lleno con una tempestad marina cerca de Chipre. Otello y su tropa regresan a casa tras vencer a los turcos, pero el barco zozobra peligrosamente poco antes de llegar. Finalmente, atracan en el puerto sanos y salvos, y celebran el triunfo en la batalla.

Qué gama de sonidos, colores, texturas nos muestra Verdi, quien nos introduce de lleno en la tormenta misma. El viento, la marea, la calma y el chispear del fuego nos fácilmente identificables en esta primera escena. ¿Verdad que apetece seguir?

Hasta 11.45. Plácido como Otello, dirigido por Carlos Kleiber (1976).